Al menos 27 civiles, entre ellos muchas mujeres y niños, han muerto desde el 29 de abril. El Gobierno y sus aliados intentan recuperar los últimos bastiones controlados por la oposición y grupos yihadistas en Hama e idlib.

La escalada en los ataques del Gobierno y sus fuerzas aliadas en Hama e Idlib, en el noroeste de Siria, está poniendo en grave peligro a miles de civiles. Hay cientos de víctimas y más de 150.000 desplazados.

El Secretario General pidió a todas las partes “que respeten la ley internacional y protejan a los civiles” y que vuelvan a cumplir los acuerdos de alto el fuego que cubren las zonas controladas por la oposición en Idlib, Alepo y Hama.

Según la Oficina de Derechos Humanos, las fuerzas del Gobierno han intensificado los ataques en la zona desmilitarizada, lo que puede llevar a una contraofensiva de los grupos armados rebeldes, haciendo que resurja el conflicto.

«Esta campaña militar puede llevar a una respuesta de otros grupos armados, incluido Hayat Tahrir al Sham, un grupo afiliado a Al Qaeda, creando una situación inestable que podría provocar más violencia y desplazamientos», ha afirmado la portavoz, Ravina Shamdasani, en declaraciones a la prensa en Ginebra.

“Al menos 27 civiles han muerto y 31 han resultado heridos desde el 29 de abril. “Hay otras estimaciones mucho más altas, pero estos son los números que hemos podido verificar. Incluye a muchas mujeres y niños”, aseguró la portavoz.

Al menos 11 hospitales y centros médicos y nueve escuelas han sido atacados.

7 MAYO 2019

 

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