Dice un refrán popular español que de las virtudes del romero se puede escribir un libro entero, y es que, además de aportar delicioso aroma y sabor a muchos platillos, el romero también ofrece beneficios al ámbito de la belleza y la salud.

En el libro Leyendas y mitos de las flores de Ediciones Elfos, Barcelona, Rita Schnitzer explica que el nombre de esta planta significa “rocío del mar”, lo cual aporta sensaciones muy evocativas a sus propiedades legendarias. 

“El romero ocupó un lugar privilegiado en la antigüedad. Fue consagrado a Venus, y se creyó que brindaba la eterna juventud. Los romanos veían en esta planta de hojas siempre verdes el símbolo del recuerdo y de la fidelidad, y las novias la llevaban en sus adornos nupciales. Los griegos utilizaban esta flor del Olimpo como incienso, porque tenía la fama de reforzar la memoria”. 

Además, los apuntes de la autora adjudican propiedades rejuvenecedoras a la hierba si se mezcla con lavanda y menta. El romero ha tenido un papel protagónico en las alacenas de la historia.

Lo que es definitivamente cierto es que, según la Guía práctica de las plantas medicinales de William A. R. Thomson, esta planta contiene aceite esencial con borneol, alcanfor, cineol, resina y taninos, entre otras sustancias, que ofrecen efectos tónicos y antisépticos e incluso se afirma que los baños de romero, preparados con los brotes en agua caliente, son estimulantes y vigorizantes.

Estas sustancias, además muy aromáticas, hacen del romero una de las plantas favoritas de la cosmética, siendo frecuentemente usada en productos como champú, jabón y perfumes. Florece durante todo el año y hasta las abejas producen miel con su néctar.

Hasta este punto, provoca tener un huerto casero con esta hermosa planta de flores azules.

Nombre poético para un cabello de ensueño

Los brotes jóvenes de la Rosmarinus Officinalis son los más adecuados para sus usos farmacéuticos, pero además, los beneficios que ofrecen al cabello las sustancias que lo componen son reconocidas desde hace mucho tiempo.

Al romero se le adjudican poderes medicinales ancestrales, incluso en la medicina china, y además para fortalecer el cabello, evitar las canas, combatir la caída, y aportar brillo. Cada necesidad tiene solución en una misma receta: el agua de romero, un tónico natural recomendado por estilistas, naturópatas y, por supuesto, abuelas.

Al contener vitaminas A, B2, B6 y C, y minerales como hierro, magnesio, zinc, fósforo y calcio, esta planta ofrece nutrición integral al cabello, usándola como infusión.

Se prepara con 2 tazas de agua, que al hervir debe apartarse del fuego. Se le añaden 3 cucharadas de hojas de romero secas y se deja reposar durante 10 minutos. Se tapa y se deja enfriar para aplicarla de forma tópica.

Con el cabello limpio, se hace un masaje con las yemas de los dedos en el cuero cabelludo. Se aconseja repetir diariamente durante un mes para observar resultados.

Entre estos resultados esperados está una disminución en la caída del cabello, que se debe al aumento de la irrigación sanguínea en la zona estimulada por los masajes con el agua.

Al ser un estimulante, el romero contribuye a realzar el brillo del cabello e incluso brinda un efecto de mayor volumen. Además, controla el exceso de grasa sin ser agresivo.

Finalmente, se dice que tiene un poder especial para evitar la aparición de canas, pero esto no es posible. En realidad el mito responde a que algunos de sus componentes actúan como colorantes naturales, por lo que es posible que con su uso frecuente se oscurezca un poco el cabello. Sin embargo, aunque no elimina las canas, el romero nos brinda sabores legendarios, un aroma especial y la oportunidad de disfrutar de un momento de cuidados naturales evocando la fascinante mitología griega o los poderes de Venus y su eterna juventud. 

YAHOO

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